domingo, 29 de julio de 2018

Pintando flores con rotuladores y acuarelas


En el cole se trabajó como proyecto de ciclo el arte a través de varios autores, entre ellos estaba la pintora Ángeles Santos. Trabajar esta autora con alumnos de 3 años en inglés me parecía un poco complicado, hasta que descubrí que Ángeles tenia varios cuadros de flores, así que decidí que igual que ella pintaba jarrones de flores, los niños también podrían hacer sus propias versiones.

Una de mis técnicas favoritas es pintar con rotulador permanente negro y  colorear utilizando acuarelas y eso hicimos.

Me encanta dar este tipo de materiales que no se suelen ofrecer a los niños de 3 años como son los rotuladores permanentes, les transmites que confías en ellos, que le entregas algo importante y que tienen que tener cierta responsabilidad y usarlo correctamente (durante la realización de esta actividad ninguna camiseta de los 56 niños que usaron permanente fue manchada).

Para ello compre una maceta con flores, los niños tenían que olerlas, tocarlas, observarlas y una vez examinadas pasarían a dibujarlas con el rotulador. Cuando acabaron las colorearon con las acuarelas y listo!!



Una de las cosas que observé es que casi ningún niño coloreó las flores con el color real de las mismas, sino que las colorearon usando cualquier color. En otra actividad no me hubiese importado que cambiasen los colores, pero en esta me interesaba que se fijasen en los colores e intentasen ajustarse a la realidad. Obviamente fue error mío ya que les di acuarelas de cualquier color y no les di instrucciones. Para la próxima haré como hacen en Reggio Emilia y es ofrecerles las gamas de colores que se encuentran en el objeto a dibujar, así seguro que se ciñen más a esos colores, eso e insistir en que intenten fijarse en los colores reales del objeto.

Y aquí están los resultados (ninguno se parece a la realidad, pero oye para tener 3 años a mi me encantan todos!!):












martes, 26 de junio de 2018

Tiñendo el Sol

Hace unos años, cuando era una guiri por Oxford, hice una actividad que podéis leer aquí. Como aquella vez fue un fracaso absoluto ya que yo quería dejarlos en el patio y no pude porque el viento los enredaba y se estaban rompiendo, he decidido hacer la versión de los Suncatcher versión mejorada, versión 2.0.






Lo que necesitamos para hacer estos Suncatchers es:


  • Papel de forrar libros.
  • Papel celofán de varios colores.
  • Rotulador negro permanente.


Los niños primero tienen que pegar los papeles celofán por toda la base  del papel (por la cara que pega), luego le dan la vuelta y con el rotulador permanente (para que pinte en el plástico y no se borre) hacen un dibujo y listo!!! Aquí podéis ver algunos resultados:










Mi idea era colgar los dibujos de los árboles para que el sol los atravesase y reflejase los colores en el suelo así que me puse manos a la obra así lo hice.
Quedaron estupendos, el sol fue proyectando los colores en el suelo y ver las caras de los niños cuando intentaban coger la arena de colores y veían que si se la llevaban a otro lugar del patio ya no era de colores era lo mejor, lo que dio para varias conversaciones muy interesantes.




Esta vez los dibujos han aguantado, no ha habido ni lluvia ni 35 grados que pudiesen con ellos!! 













lunes, 21 de mayo de 2018

Tocando el arte

He vuelto...o no. Durante estos largos meses mi vida ha cambiado un pelín, he vuelto a España y ahora trabajo como profe de Inglés en Educación Infantil. Pero no es sobre el Inglés de lo que os vengo a hablar hoy, yo vengo a hablar de arte, o eso creo. Con el bilingüismo en Educación infantil se han ampliado las horas de Inglés por lo que una sesión semanal se debería dedicar a algo que no es la enseñanza del Inglés propiamente dicho, en mi caso esas sesiones las dedicamos a talleres de arte donde trabajamos algún artista como parte de un proyecto de ciclo y otras técnicas plásticas. 

Pues bien, con los de 3 añitos he estado realizando pintura casera (como buena fan de la pintura casera que soy). Me ha venido muy bien para trabajar las cantidades en inglés, , algunos alimentos, colores y otro tipo de vocabulario...

Realizar esta pintura es muy sencillo y solo necesitamos:

- 1 medida de harina
- 1 medida de sal
- agua a ojo
- témpera de colores





Una vez mezclado todos los ingredientes tiene que quedar una textura como de crema suavizante (no muy líquida ni muy espesa) y es mejor que el soporte sobre el que se pinte sea grueso, en mi caso fueron cartones ya que tiene que resistir la pintura que una vez seca se vuelve densa y pesa. 
Como realicé la actividad en grupitos pequeños de unos 7 niños, cada niño hizo un color que luego fueron compartiendo.









Cuando por fin fueron pasando todos los niños (hice la pintura con dos clases de 28 niños o sea que al final tuve 56 cuadritos de cartón) me encontré con que quería exponer el resultado de la pintura de una forma vistosa (los niños habían dejado su cuadro para secar y nunca más lo habían vuelto a ver) que llamase la atención de los niños, quería una forma de exposición que fuese colaborativa, pero no se me ocurría nada, hasta que me acordé del libro "El juego de leer a ciegas" de Hervé Tullet, en este libro  un recorrido de terciopelo que continua por todas las paginas, no hay letras, ni texto, es el niño es el que tiene que ir creando la historia según lo que va tocando. Así que decidí recrear la idea de Hervé pero a escala XL en el pasillo de Infantil y este es el resultado. Los niños han ido pasando por el recorrido con una mano, con dos, con los dedos, andando, corriendo, solos, juntos...y al parecer les ha gustado mucho.

             



y así  es como ha quedado al final, una experiencia multisensorial artística. 







lunes, 23 de enero de 2017

Libros "En la ciudad y En el Zoo"

Cuando trabajaba en el cole de Oxford estuve enseñando a los niños un poquito de español durante una sesión de 20 minutos a la semana, y pese a que era muy poquito tiempo y tenían solo 3 años les encantaba, aprendían rapidísimo y a mí se me caía la baba todas las semanas. 
Hoy os traigo uno de los libros que usaba para enseñarles vocabulario. 

Los libros eran "En el Zoo y En la ciudad"




Lo que me gustan de estos libros de imágenes es que recopilan imágenes del Zoo y de la ciudad, plantea preguntas que los niños tiene que averiguar a través de la silueta de las figuras o los animales, al levantar la solapa se descubre la imagen que estaba oculta y un plus es que sean imágenes reales. 




El nombre de las imágenes y las preguntas estan en inglés y en español. 




Yo saqué más partido al libro del Zoo, lo trabajamos mucho antes de visitar el Zoo y los niños aprendieron muchos nombres. Les hacía preguntas y ellos iban levantando la silueta del animal, hacíamos mímicas, onomatopeyas, decíamos el nombre en español y tenían que buscar las siluetas... 

Es un libro muy sencillito pero un éxito, no era raro encontrar a niños en la zona de la biblioteca intentando averiguar el objeto o animal escondido. 

Os los recomiendo muchísimo. 


jueves, 1 de diciembre de 2016

Tiburones hambrientos que comen papel

En el cole hay veces que pasan cosas súper raras, el otro día, (cuando digo el otro día me refiero a hace 6 meses), preparé una actividad para el taller de arte semanal, como material tenia un folio A3 y unas fotos de tiburones (estábamos trabajando el mar), y cuando se lo fui a presentar a los niños, faltaba un agujero en la hoja, tal que así:


Así que estuvimos debatiendo  los niños y yo qué podía haber pasado con la hoja y salieron ideas como...

- El tiburón tenía hambre y se zampó la hoja
- Estaba en el fondo del mar y quería salir
- Se equivoco pensando que era un pez
- Y otras ideas que no me acuerdo muy bien 

Cada uno inventó su historia, pero todos tenían claro que el tiburón estaba en el mar (sino se hubiese muerto sin agua Miss Espejo), así que tocaba crear el mar a partir de distintas tonalidades de azules. Y por último cada uno colocó al tiburón donde le pareció más adecuado.

Pd: esta actividad está inspirada en una que hizo Marta de Marta345 que a su vez está inspirada en otra de Elena de Regalimsdecolors, si pincháis en el nombre del blog os llevará a las entradas, y ya os podéis quedar por ahí un rato (pero luego volved al mío , porque sus blog son molones molones. 

Y el resultado fue este:
















Y vosotros, ¿qué pensáis que pasó con el agujero? ;) 

domingo, 6 de noviembre de 2016

Mi experiencia trabajando en una escuela Montessori en Inglaterra y de la formación como Asistente Montessori 3-6 AMI II


Seguimos con la continuación de mi experiencia trabajando en un cole Montessori. Como ya os conté en la entrada anterior hay muchas cosas que aprendí durante esos meses, que me gustaron y que quiero llevarme a mi aula.

Algunas son...
  • El cuidado por el ambiente. Los colores de las paredes son cálidos, no están sobrecargadas con imágenes infantiles o dibujos animados sino que son bellas, hay cuadros que muestran imágenes de la realidad y eso crea un ambiente relajado y calmado.
  • Los muebles son de madera y a medida de los niños. Todo el material se ordena por áreas y los materiales se clasifican de menor a mayor dificultad.  
  • La autonomía que se consigue en las aulas Montessori es una maravilla, los niños son capaces de vestirse solos, de decidir cómo emplear su tiempo,  qué trabajar, ellos se sirven la comida, al tener niños de 3 a 6 años los mayores ayudan a los pequeños... Los niños son capaces de hacer cosas inimaginables, sólo necesitan el apoyo, el tiempo y nuestra confianza. 
  • El cuidado por el material es una pasada. Los adultos respetan el material, lo cuidan y eso se transmite a los niños que demuestran un respeto y cuidado incredible.
  • Los materiales son auto-correctivos donde es el niño quien se da cuenta de si hay un error sin la presencia de un adulto.
  • Se confía en los niños para que usen elementos reales y no hay plástico, hay vasos de cristal (adecuados al tamaño de sus manos), cuchillos (con punta redondeada), agujas para coser, fregonas…
  • Se acompaña al niño, no se interrumpe su actividad y  no se enseña nada a los niños que ellos puedan descubrir por sí mismo.
  • Se valora el proceso más que el resultado final, y se fomenta que sea el niño el que valore su propia actividad y su actitud evitando alabarles constantemente (el muy bien, buen chico, me encanta,,,).
  • El tono con el que se habla a los niños es muy tranquilo, calmado y nunca se grita ( a no ser que corra en peligro la vida de los niños), el tono es firme pero con cariño.
  • Los niños sienten curiosidad por las actividades más cotidianas, por ello se fomentan actividades como trasvases de agua, judías, lavar los platos o los cristales, lavar calcetines, coser, cuidar el entorno, las plantas...
  • Todo se trabaja con las manos, desde el punto de vista manipulativo y no existen las "fichas".
  • Se desarrollan los sentidos, así encontramos actividades que desarrollan el olfato, el oído, la vista, el tacto, gusto...
  • Los niños están en la misma aula desde los 3-6 años.
  • El patio tenía recursos muy sencillos pero increíblemente útiles para el desarrollo social, motor, creativo de los niños (aunque no tenían mi querida cocina de barro), al no tener tantos "juguetes" los niños buscaban simbolismos con objetos de la naturaleza.  


Estas son las cosas que yo he vivido y me han gustado, no quiere decir que solo existan en los colegios Montessori de hecho estoy segura de que existen en muchos centros y eso es lo bueno. Un centro no tiene que seguir 100% una metodología, podemos adaptar varias, coger lo que nos guste y hacer nuestra propia pedagogía rica y variada. Ahora contadme, ¿qué es lo que más os gusta de Montessori? ¿y lo que menos?.