viernes, 29 de mayo de 2020

Cuadernos botánicos. Huellas de naturaleza II

El otro día contaba (aquí) que había hecho unos cuadernos botánicos con Janet (su blog aquí) para Teachers for Future (link aquí).

Hoy os cuento la técnica que hice yo que es la de los hielos, las otras tres pertenecen a Janet. 



La idea de congelar flores no es nueva, pero yo quería ir más allá, quería jugar con las composiciones de los hielos, observar cómo se derretían  y ver qué huellas dejaban sobre el papel. Por último, decidimos hacer pequeños cuadernos  con las huellas naturales de cada técnica. 

El proceso es muy sencillo:

Lo primero que hay que hacer es recolectar varias flores silvestres, cuantos más colores, tamaños y texturas, mejor. 
Las meteremos en cubiteras de hielo, cubriremos con agua y esperaremos a que los hielos se formen.



Cuando los hielos estén formados jugamos con las composiciones.




Dejamos los hielos encima de un papel para acuarelas que sea resistente y esperamos a que se vaya derritiendo, observando los resultados que se van obteniendo según pasa el tiempo.






Una vez derretidos hay que esperar a que el papel se seque por completo y retirar las flores secas para descubrir el resultado.




Cosemos las hojas y haremos un cuaderno con ellas que nos servirá como obra en sí misma o como base para futuras producciones. 





Cuadernos botánicos. Huellas de naturaleza I

Hace unas semanas gracias a Patricia una compañera que forma parte de "Teachers for future" conocí virtualmente a Janet, una gran maestra apasionada del arte y de la naturaleza (os dejo su blog aquí).  Se nos propuso la idea de trabajar conjuntamente en una propuesta que inspirase a otras maestras y alumnos para trabajar con el arte y la naturaleza. 

Tras semanas de trabajo decidimos hacer unos cuadernos botánicos que recogiesen las huellas de la naturaleza. 

Son unas propuestas enfocadas tanto a maestras como a alumnos para investigar, experimentar y disfrutar con el arte de procesos. 

El artículo completo se puede leer en la web de Teachers for Future (pinchando aquí) pero me hace ilusión dejarlo aquí guardado para el futuro. 

En una entrada siguiente explicaré la técnica que hice (las tres primeras son de Janet) y los pasos a seguir. 



Os dejo con el texto:


"En colaboración dos maestras se encuentran o son encontradas por el mismo interés: el arte, la infancia y la naturaleza. Ambas deciden experimentar como lo harían en su aula y teniendo a la infancia en mente. Todo empieza justo en el momento en el que por fin podemos salir a dar paseos de tarde o de mañana, tan necesarias y deseadas.
Laura decide ir en busca de descampados y recoger un abanico de colores y variedad de flores silvestres. Janet decide hacer lo mismo. Ambas buscan crear un cuaderno botánico, que pronto se convierte en una bitácora de técnicas, procesos, colores y comentarios.
Los tesoros encontrados van dejando huellas de mil maneras y sobre papel.
Cuadernos mitad salvajes, mitad domésticos. Cada hoja que lo conforma lo convierte en pequeños libros objeto. Únicos y personales. A partir de la noción contemporánea de libro objeto, en el que los artistas suelen jugar a crear algo nuevo. El campo de posibilidades muy amplio. Hay todo tipo de libros de artista, es formado por la totalidad de sus elementos lo que lo hace especial. Se trata de una propuesta amplia donde cada uno tendrá su propio y único libro de huellas de la naturaleza.
Para recoger estas huellas. Hemos realizado varias técnicas en función de los materiales que se tengan a mano. Dando pie, al libro efímero, ese que se lee durante el deshielo y parte del juego creado por composiciones diferentes y por tanto lecturas varias.  Y la otra idea: las impresiones de texturas y huellas naturales de la hoja. En definitiva todo en torno a la idea que proporciona el Ecoprint que consiste en plasmar y estampar de forma permanente los pigmentos naturales de hojas y flores sobre el papel en nuestro caso. Las tonalidades que se obtienen son de una gama amplia que va de los marrones anaranjados, pasando por tonos intenso o más pálidos, todo depende de la hoja que se utilice. Cada una proporciona su pigmento personal. La alquimia de este proceso es siempre un misterio y requiere de tiempos lentos, no obstante está cargado de disfrute por el asombro que proporcionan los resultados.
Los pasos para traspasar el huellas al papel han sido:

Recoger las hojas y flores. Cuanta más variedad mejor.

Tener papel, mejor si es de bloc o de acuarela pero nuestra investigación se realizó gran parte en folios normales del reciclado.

Libros, para hacer peso.
Técnicas usadas:
Pintando las hojas con tintes naturales (cúrcuma, pimentón, cochinilla) o pintura escolar. Imprimir su huella pintada sobre el papel. También se pueden presionar sobre el papel con un rodillo, aplicando fuerza y peso. Pasado unos días, veremos sus huellas



Ciano verde, con la extracción del líquido de la espinaca, es decir la clorofila que se distribuye varias veces sobre un folio. Dejando que cada capa se vaya secando. Ponemos las hojas sobre ellas y se cubre con un cristal exponiendolo al sol. No necesita mucho tiempo para ver los resultados, dependerá de tu gusto.



Cocción del papel con agua de alumbre, extraído de un desodorante  y agua ferrosa, que se obtiene dejando unos clavos varios días en agua. Un vasito de vinagre para enfriar una vez finalizado la cocción de unos cuarenta minutos. Dejar una noche y lavar al día siguiente. Algunas hojas son mejores que otras ideal hojas de Eucalipto, Rosal o plantas silvestres.





Congelación de diferentes hojas y flores.
Con las flores silvestres recolectadas se hacen cubos de hielo. Una vez los cubos están formados se hacen composiciones sobre un papel de acuarela. Se espera a que el hielo se derrita y vaya depositando las flores sobre el papel donde se irán quedando impresos los pigmentos que ha soltado cada flor. Una vez seco en el papel, se retiran las flores y se observa el resultado de cada composición.


Para la encuadernación, se pueden utilizar varias mañas desde un cosido japonés hasta una grapa. Lo que el niño o niña quiera.
De alguna manera los cuadernos o libretas son atractivos para los niños y no tan niños. Es posible que no desaparezca el placer o la necesidad de tocar papel, de oler tintas y ver en directo las impresiones. El aura de la experiencia impresa está relacionado con la memoria sensorial y la observación del detalle. Estos cuadernos de impresión botánica son testigos de diferentes recorridos y comportamientos de la naturaleza, aunque su apariencia sea convencional y bien podría no serlo. En cualquier caso son una invitación a escribir, dibujar o guardar otros tesoros o tan solo apreciar la huellas como esos dones inadvertidos de la hojas o flores que nos proporcionan. Una segunda lectura que nos dejan sus marcas sobre el papel. Un cuaderno como testigo del amor a la naturaleza."


viernes, 8 de mayo de 2020

Arte en tres pasos

En clase el arte siempre está presente de diferentes formas. Hacemos arte en varios momentos a lo largo del día y en varios "formatos" y agrupamientos.

En el micro-espacio de arte hay materiales y soportes siempre a disposición de los alumnos para que ellos hagan y creen aquello que necesitan en cada momento. Encuentran papeles de diferentes colores y tamaños, tijeras, pegamentos, ceras, plastilina, pegatinas...
Es un espacio que está abierto por la mañana para el momento de libre circulación y en el que caben unos 10 niños.

Otras veces les propongo provocaciones de arte en las que coloco materiales de una forma estética que ellos mismos "invitan" a realizar algo. Un ejemplo es el de la mimosa que describí hace poco. 
Normalmente, el número de niños está delimitado por los folios que pongo, sillas, pinceles...

Hoy muestro otra de las opciones en las que presento el arte y es el Arte de proceso por fases



El arte de procesos es aquel en el que se pone el ojo en el proceso antes que en el resultado; en el que valoramos la experiencia, el disfrute y la experimentación por encima del producto final. 
Lo importante es acompañar a los alumnos en el proceso creador del arte dando un paso atrás, observando sus producciones pero sin condicionarlas ni juzgarlas. 
En este caso la propuesta era por fases. Yo les presento las técnicas y los pasos a seguir pero no les digo lo que tienen que hacer. Se trata por tanto de enseñarles nuevas herramientas. En este caso la propuesta la realizaban niños de dos en dos.


Para seguir los pasos y que no se les olvidasen les di una hoja con el resumen de lo que tenían que hacer de tal forma que ahí tuviesen la "receta" de arte.

Los pasos a seguir eran los siguientes:
- Pintar con una cera blanca sobre una cartulina A3 blanca.
- Con acuarela líquida (rojo, amarillo y azul) colorear encima.
- Estampar círculos con un vaso de metal.
- Ponerle un título a la obra.



En una primera sesión realizaron los tres primeros pasos y una vez estaba seca la obra, escribieron el título. 
Hay que decir que hay algunos títulos que no tuvieron nada que ver con el resultado final pero otros como "Círculo", "Misterio" o "Rojito" describían el resultado.

Los resultados finales fueron los siguientes:
















Unos pasos y unos materiales que han sido iguales para todos los alumnos pero que los resultados han sido únicos.


domingo, 19 de abril de 2020

Buscando palabras enterradas

Una de las últimas actividades que hice en el momento de retos de lectoescritura fue esta.

En una bandeja llena de arroz con arena enterré imágenes de animales  junto con el nombre escrito para que los niños tuviesen que buscarlas. 




Una vez encontradas tenían que pegarlas en el folio y componer la palabra con las letras (estas de las tiendas Tiger). Muchas veces no encontraban alguna letra y la sustituían por la letra comodín, es decir, la ficha que está en blanco.





Cuando habían compuesto la palabra con las fichas tenían que escribirla a mano fijándose bien en la forma y trazos de las letras.




Una actividad muy sencillita pero que les gustó bastante, de hecho, fueron muchos los que  escribieron hasta 3 animales diferentes.

miércoles, 18 de marzo de 2020

Matemáticas con Pezzettino de Leo Lionni

Hace unos meses Marta (link a su blog) me recomendó el libro Pezzettino de Leo Lionni. Es un libro publicado en el año 1975 y que solo he encontrado en inglés y en italiano. 



Cuenta la historia de un cubo naranja que vive en un mundo de personajes formados por varios cubos de colores, siendo él el único que está compuesto solo por un cubo.

El está muy preocupado porque piensa que forma parte de otro personaje y decide buscar al personaje al que pertenece. 
Pregunta y pregunta a todos los seres que viven en su mundo hasta que por fin descubre la verdad. No os cuento el final para que lo leáis porque es precioso.






Yo lo compré en inglés y lo he traducido para que la lectura sea mas fluida. 
Se lo leí a los niños y les encantó, tanto, que decidí utilizarlo para trabajar la organización espacial, el paso al plano de figuras en 3D, el conteo, la correspondencia uno a uno...

La actividad la desarrollaron por parejas en el momento del reto. La consigna era:


-Crear un personaje (inventado o del cuento) con los cubos multilink.
-Colorear las pegatinas y pasarlo al plano
-Ponerle un nombre al personaje.

Los materiales que tenían eran:

-Un folio en blanco
-12 cubos multilink (2 de cada color)
-12 pegatinas 
-Témpera sólida del color de los cubos
-Un abecedario
-Rotulador negro



Al principio puse demasiados cubos y era muy complicado. Algunos lo consiguieron, pero tardaban mucho, y otros simplemente se frustraban y abandonaban el reto, así que decidí simplificarlo a 12 cubos, 2 de cada color.





A la hora de ponerse a realizar la actividad todos empezaron construyendo su personaje pero al pasarlo al plano y colorear las pegatinas utilizaron dos estrategias principalmente:

1. Colorear todas las pegatinas a la vez, contar los cubos que hay de cada color e ir coloreando. Cuando tenían todas pintadas empezar a pegarlas según el orden. 



2. Colorear las pegatinas de una en una. Se fijaban en el color del cubo, coloreaban y automáticamente lo pegaban. 




Dependiendo del tiempo que tardasen (que fue de unos 20 minutos) muchos tenían ganas de escribir el nombre del personaje y en otros casos decidían acabar. 
El objetivo de la actividad era más matemático que de escritura así que no le di importancia. 

Casi todos los niños consiguieron pasarlo al plano correctamente. Hubo casos donde se hizo en espejo pero creo que fue por falta de espacio a la hora de pegar las pegatinas.



Los resultados fueron estos: